Desde hace mucho tiempo, Oriente ha sabido sacar provecho a las sales de baño. Desde hace algunas décadas, estos productos ganaron muy buena fama en occidente, gracias a sus interesantes ventajas a la hora de relajar el cuerpo y reducir el estrés. En este artículo, conocerás algunos aspectos interesantes de estas pequeñas partículas.

¿Qué son las sales de baño?

Las sales de baño son pequeños cristales que se añaden al agua caliente y cuyo vapor contribuye a mejorar el bienestar general. Estas sales contienen una enorme concentración de zinc, cobre, hierro, calcio y magnesio. Si bien existen dos tipos de sales de baño, las de roca y las marinas, estas se clasifican por su función, pudiendo encontrarse cuatro tipos: las estimulantes, las relajantes, las purificantes y las revitalizantes.

¿Cuáles son sus ventajas?

Las sales cuentan con múltiples beneficios, entre los que se pueden destacar la relajación corporal y la activación de la transpiración. Respecto a esto último, cabe destacar que las sales contribuyen a desintoxicar el cuerpo y nutrir la piel, un cuadro que se complementa con una relajación mental total que transmite un sentimiento de paz. Del mismo modo, las sales de baño son buenas para aliviar los malestares del reumatismo, la inflamación muscular y las picaduras de insectos.